Federico Valenciano, nacido en mayo de 1945 en Barcelona, ha ejercido como abogado penalista durante cuarenta años, al tiempo que forjaba un fuerte vínculo con el mundo artístico y literario de su ciudad. Es un poeta que no pone metáforas, asegura, «que las ponga el que crea,/ que las ponga el que sepa./ Son para los poetas/ de mano delicada y pulso fino./ A mí se me hacen polvo/ entre los dedos siempre temblorosos/ de adivinar las cosas».