Manuel Martín Ferreras nació en Lubián, Zamora, en 1973, y creció en la periferia de Barcelona entre novelas, cómics, películas y demasiada televisión. Su afición por la historia y por los subgéneros de la ficción le llevó a escribir una primera novela sobre un experimento zombi en la batalla del Ebro, en la Guerra Civil española, que un par de directores locos convirtieron en película. Su viraje hacia la novela de detectives en esta su segunda obra es solo un paso más en su intención de reescribir todas aquellas historias que le hicieron soñar despierto durante su infancia y adolescencia.